Un sueño.

Atendiendo a la definición de la palabra Sueño. (Del lat. somnus).

  1. m. Acto de dormir.
  2. m. Acto de representarse en la fantasía de alguien, mientras duerme, sucesos o imágenes.
  3. m. Estos mismos sucesos o imágenes que se representan.
  4. m. Ganas de dormir.
  5. m. Cierto baile licencioso del siglo XVIII.
  6. m. Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse.

Partiendo de la última definición, podemos dilucidar lo siguiente:
Todos tenemos sueños. Todos hemos fantaseado en mayor o menor grado, anhelando obtener algo... el tan ansiado premio a la búsqueda de toda una vida. Podemos tener sueños grandes o pequeños... todo depende de nuestra ambición, pero lo que es común a todo ser humano e inherente a nuestra naturaleza es el sueño en si mismo.

"Muéstrame un obrero con grandes sueños y en él encontrarás un hombre que puede cambiar la historia. Muéstrame un hombre sin sueños, y en él hallarás a un simple obrero".

James Cash Penney.

Una idea.

Durante el sueño, en nuestro cerebro se transmiten millones de pulsos eléctricos cada segundo entre las diferentes neuronas que lo componen. Esta forma de funcionar nos convierte en lo que somos, ya que ayuda a asentar lo vivido durante el día en nuestras regiones cerebrales encargadas de almacenar recuerdos.

Una idea es una representación mental que surge a partir del razonamiento o de la imaginación de una persona (suponiendo que imaginar es soñar despierto). La idea está considerada como el acto más básico del entendimiento, al contemplar la mera acción de conocer algo.

El concepto de idea, de todos modos, tiene varios usos. Una idea puede ser un plan o la voluntad de realizar algo, puede hacer referencia al conocimiento que alguien tenga sobre un tema determinado o puede incluso encontrarse relacionada con una ocurrencia repentina que, al ser efectuada, provoca determinadas consecuencias.

Un concepto.

Del latín conceptus, el término concepto se refiere a la idea que forma el entendimiento. Se trata de un pensamiento que es expresado mediante palabras. Un concepto es, por lo tanto, una unidad cognitiva de significado. Nace como una idea abstracta (es una construcción mental) que permite comprender las experiencias surgidas a partir de la interacción con el entorno y que, finalmente, se verbaliza (se pone en palabras).

Es importante tener en cuenta que la noción de concepto siempre aparece vinculada al contexto. La conceptualización se desarrolla con la interacción entre los sentidos, el lenguaje y los factores culturales. Conocer algo mediante la experiencia y transformar ese conocimiento en un concepto es posible por las referencias que se realizan sobre una cosa o una situación que es única e irrepetible.

Lo individual, en cambio, se señala con un nombre propio, no con un concepto. Todo lo expuesto lleva a que en muchas ocasiones nos encontremos con el hecho de que muchas personas tiendan a confundir dos términos: concepto y definición. No obstante, no son sinónimos. La clave para poder entender las diferencias entre ambos es que la citada definición es la descripción que se realiza de manera universal y precisa de una idea, una expresión o una rama del saber. Mientras, el concepto podemos determinar que es la opinión que una persona tiene sobre un aspecto concreto. Es decir, el concepto es mucho menos preciso y más particular.

Es importante subrayar además de todo lo expuesto que antiguamente el término concepto se utilizaba como sinónimo de un término con el que ahora nada tiene que ver. En concreto, tiempo antes, concepto era empleado también para referirse a un feto (concebido o concepto).

Concepto es, por otra parte, el crédito que se le tiene a alguien o algo. En este sentido, la palabra se asocia a un juicio o una opinión (se trata de un concepto claramente subjetivo). Asimismo, tampoco hay que pasar por alto que existe una expresión que hace uso del término que ahora nos ocupa. Nos estamos refiriendo a la locución adverbial "formar concepto" que es la que se emplea para establecer que una persona en concreto está llevando a cabo en su mente una opinión o una idea sobre un asunto después de haber tenido en cuenta todas las circunstancias que lo rodean.

De lo que se trata es de soñar, al fin y al cabo...

¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.

Pedro Calderón de la Barca.